¡Y yo soy María!

Como psicóloga, presto mucha atención al contexto y a la historia previa de cada uno porque las cosas que vivimos nos constituyen como personas. Por eso, como lectora, también me fijo en estas cuestiones porque aportan profundidad y coherencia a los personajes y hacen que me encariñe o empatice con ellos. Me gusta comprender cómo un personaje llega al punto en el que está y cómo todo lo que vive a lo largo del libro le va transformando. Por eso, cuando no conecto con los personajes de una historia suele ser porque su pasado, sus rasgos de personalidad, las aventuras que viven o las preocupaciones, miedos y deseos que tienen no son realistas ni coherentes entre sí.

¡Yo soy Carmen!

Siempre he sentido una gran curiosidad por las historias de las personas: sus vínculos, sus emociones y la forma en que se desarrollan a lo largo de la vida. Este interés también está muy presente en la literatura, donde los personajes nos permiten adentrarnos en mundos internos complejos y acompañar sus procesos de cambio y comprensión. El famoso desarrollo de personaje que nos encantan a tantos lectores😉 En mi trabajo, una de las cosas que más valoro es el momento en que alguien deposita su confianza y se abre para compartir lo que le duele, lo que le preocupa y también lo que le alegra. Los personajes que más nos conmueven —los que permanecen con nosotros a lo largo del tiempo— suelen ser aquellos que se muestran tal y como son: con sus contradicciones, sus errores, sus aspiraciones y sueños.

Sobre nosotras

Algunas historias que se han quedado con nosotras...